Un espacio virtual para compartir palabras con los alumnos del IES San Andrés (León).


martes, 29 de noviembre de 2016

El Mester de Clerecía. Los Milagros de Nuestra Señora y El libro de Buen amor


Aquí tenéis una versión de La abadesa preñada, uno  de los textos de Los milagros de Nuestra Señora de Gonzalo de Berceo. En el texto original se cuenta  que en un convento una abadesa quedó embarazada y las monjas la llevaron al obispo para que la juzgara. La abadesa suplicó e imploró a la virgen que la ayudara, ésta bajó de los cielos y se llevó al hijo de la abadesa advirtiéndole que el niño volvería dentro unos años. Tiempo después el niño volvió hecho un hombre bueno, y al cabo de los años fue nombrado obispo de la iglesia.


 A continuación una versión del relato de  Pitas Payas que aparece recogido en el Libro de Buen amor del Arcipreste de Hita.


Este el texto original:

El hombre ha de ser asiduo con la mujer. 
Fábula del pintor Pitas Payas 
 

472       No abandones tu dama, no dejes que esté quieta,
             siempre requieren uso mujer, molino y huerta;
             no quieren en su casa pasar días de fiesta,
             no quieren el olvido; cosa probada y cierta.

473       Es cosa bien segura: molino andando gana,
             huerta mejor labrada da la mejor manzana,
             mujer muy requerida anda siempre lozana;
             con estas tres verdades no obrarás cosa vana.

474       Dejó uno a su mujer (te contaré la hazaña;
             si la estimas en poco, cuéntame otra tamaña).
             Era don Pitas Payas un pintor de Bretaña,
             casó con mujer joven que amaba la compaña.

475       Antes del mes cumplido dijo él: - Señora mía,
             a Flandes volo ir, regalos portaría.
             Dijo ella: - Monseñer, escoged vos el día,
             Mas no olvidéis la casa ni la persona mía.

476       Dijo don Pitas Payas: -Dueña de la hermosura,
             Yo volo en vuestro cuerpo pintar una figura
             Para que ella os impida hacer cualquier locura.
             Dijo ella: - Monseñer, haced vuestra mesura.

477       Pintó bajo su ombligo un pequeño cordero
             y marchó Pitas Payas cual nuevo mercadero;
             estuvo allá dos años, no fue azar pasajero.
             Cada mes a la dama parece un año entero.

478      Hacía poco tiempo que ella estaba casada,
            había con su esposo, hecho poca morada;
            su amigo tomó y estuvo acompañada,
            deshízose el cordero, ya de él no queda nada.

479      Cuando supo la dama que venía el pintor,
            muy de prisa llamó a su nuevo amador;
            dijo que le pintase, cual supiese mejor,
            en aquel lugar mismo un cordero menor.

480      Pero con la gran prisa pintó un señor carnero,
            cumplido de cabeza, con todo un buen apero.
            Luego, al siguiente día, vino allí un mensajero:
            Que ya don Pitas Payas llegaría ligero.

481      Cuando al fin el pintor de Flandes fue venido,
            Su mujer, desdeñosa, fría le ha recibido:
            Cuando ya en su mansión con ella se ha metido,
            La señal que pintara no ha echado en olvido.

482     Dijo don Pitas Payas: - Madona, perdonad,
           mostradme la figura y tengamos solaz.
           - Monseñer -dijo ella-, vos mismo la mirad,
           todo lo que quisieres hacer, hacedlo audaz.

483     Miró don Pitas Payas el sabido lugar
           y vio aquel gran carnero con armas de prestar.
           - ¿Cómo, madona, es esto? ¿Cómo puede pasar
           que yo pinté corder y encuentro este manjar?

484     Como en estas razones es siempre la muger
           sutil y mal sabida, dijo: - ¿Qué, monseñer?
           ¿Petit corder, dos años, no se ha de hacer carner?
           Si no tardaseis tanto, aún sería corder.

485      Por tanto, ten cuidado, no abandones la pieza.
            No seas Pitas Payas, para otro, no se cueza;
            incita a la mujer con gran delicadeza
            y si promete al fin, guárdate de tibieza.

486      Alza Pedro la liebre, la saca del cubil,
            mas, si no !a persigue, es un cazador vil.
            Otro Pedro la sigue, la corre más sutil
            y la toma: esto pasa a cazadores mil.

487      Medita la mujer:  - Otro Pedro es aqueste,
           más apuesto y osado, mejor amante es éste;.
           comparado con él no vale el otro un feste,,
           con el nuevo iré yo, ¡Dios ayuda me preste! 

El Romancero


Si pinchas en el siguiente enlace podrás escuchar el Romance de Rosaflorida.

Y aquí tienes una de las variantes, puesta por escrito, del mismo romance.


En Castilla está un castillo,
que se llama Rocafrida; 
al castillo llaman Roca, 
y a la fonte llaman Frida. 
El pie tenía de oro 
y almenas de plata fina; 
entre almena y almena 
está una piedra zafira; 
tanto relumbra de noche 
como el sol a mediodía. 
Dentro estaba una doncella 
que llaman Rosaflorida; 
siete condes la demandan, 
tres duques de Lombardía; 
a todos les desdeñaba, 
tanta es su lozanía. 
Enamoróse de Montesinos 
de oídas, que no de vista. 
Una noche estando así, 
gritos da Rosaflorida; 
oyérala un camarero, 
que en su cámara dormía. 
-"¿Qu′es aquesto, mi señora? 
- ¿Qu′es esto, Rosaflorida? 
O tenedes mal de amores, 
o estáis loca sandía." 
-"Ni yo tengo mal de amores, 
ni estoy loca sandía, 
mas llevásesme estas cartas 
a Francia la bien guarnida; 
diéseslas a Montesinos, 
la cosa que yo más quería; 
dile que me venga a ver 
para la Pascua Florida; 
darle he siete castillos 
los mejores que hay en Castilla; 
y si de mí más quisiere 
yo mucho más le daría: 
darle he yo este mi cuerpo, 
el más lindo que hay en Castilla, 
si no es el de mi hermana, 
que de fuego sea ardida."



El romance del marinero, versión recogida en un pueblo de León e ilustrada con viñetas de un pliego de cordel. 

Y una versión, puesta por escrito, del mismo romance recogida en un pueblo de Granada.

Voces daba el marinero
Voces daba que se ahogaba
Y le respondió el demonio
Del otro lado del agua.
¿Cuánto daría el marinero
a quién le saque del agua?
Yo daría mis navíos 
Cargaditos de oro y plata.
Yo no quiero tus navíos
Ni tu oro ni tu plata
Quiero que cuando te mueras
Me dejes parte en el alma
Parte en el alma no puedo
Porque me la dio Dios prestada
Haz el testamento burro
Haz el testamento y manda.
La cabeza mando a las hormigas
Para que hagan su morada.
Los ojos a los ciegos
Para que vean por donde andan.
Los oídos mandó a los sordos 
Para que oigan lo que le hablan.
Las orejas mandó a los burros
Para colgar las alrecadas.
La lengua mandó a los mudos
Para pronunciar palabras.
El cuerpo mandó a los peces
Y a los pescados del agua.
Los brazos a un campanero
Para repicar campanas.
Las piernas mandó a los cojos
Para que anden su jornada.
Las tripas a un guitarrero
Para cuerdas de guitarra.
El alma devuelvo a Dios
Que me la dejó prestada.


Lope de Vega en el siglo XVII publica este romance:


A mis soledades voy,
de mis soledades vengo,
porque para andar conmigo
me bastan mis pensamientos.
¡No sé qué tiene la aldea
donde vivo y donde muero,
que con venir de mí mismo
no puedo venir más lejos!
Ni estoy bien ni mal conmigo;
mas dice mi entendimiento
que un hombre que todo es alma
está cautivo en su cuerpo.
Entiendo lo que me basta,
y solamente no entiendo
cómo se sufre a sí mismo
un ignorante soberbio.
De cuantas cosas me cansan,
fácilmente me defiendo;
pero no puedo guardarme
de los peligros de un necio.
El dirá que yo lo soy,
pero con falso argumento,
que humildad y necedad
no caben en un sujeto.

El Romance de la luna, luna del Romancero gitano de Federico García Lorca cantado por Carmen Paris..



 Aquí el texto original de Lorca.

La luna vino a la fragua 
La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño déjame, no pises,
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
¡Cómo canta la zumaya,
ay como canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con el niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.

Otro poeta de la Generación del 27 dedicó un romance al río Duero. 
Esta es una versión musical del mismo.


Este es el poema original:

Río Duero, río Duero,
nadie a acompañarte baja,
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.
Indiferente o cobarde
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.
Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.
Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia
pasas llevando en tus ondas
palabras de amor, palabras.
Quién pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.
Río Duero, río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada
sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en tus espumas
palabras de amor, palabras.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Roald Dalh y "El gran gigante bonachón"


¿Quién fue Roald Dahl?


Las ilustraciones de la novela


Pelis basadas en novelas de Roald Dahl


El tráiler de la versión cinematográfica


LIBRO FÓRUM

Un librofórum es un lugar, virtual o real, donde los lectores de un libro comparten sus impresiones sobre éste.

Debes redactar tu valoración sobre la novela El Gran gigante bonachón. Se trata de que escribas un pequeño texto en tu cuaderno, de unas diez líneas, donde expongas tu opinión sobre la lectura. Puedes comentar qué te ha parecido la historia, los personajes, la escena que más te ha divertido, lo que más te ha llamado la atención, el mensaje que crees que quiere transmitirnos el autor, si se la recomendarías a alguien y por qué razón, etc.
Después lo compartiremos en este blog. En clase te explicaré cómo lo haremos.

¿No es cierto, ángel de amor? Don Juan Tenorio







La escena más famosa del Don Juan Tenorio


Parodias




Cantar de Mio Cid

RESUMEN


DOCUMENTAL


Rapeando el Cantar de Mio Cid


sábado, 12 de noviembre de 2016

Una de piratas...

¿CON CUÁL TE QUEDAS?

 Échale un vistazo ( y escucha) estas tres versiones musicales del famoso poema de Espronceda titulado "La canción del pirata" y, a continuación,deja un comentario donde nos informes de qué versión te ha gustado más. Dinos también por qué la has escogido ( nos encantan los porqués). 

Miguel Ángel Gómez Naharro 

   

 Dark Moor





 
Tierra Santa

viernes, 11 de noviembre de 2016

Rosalía de Castro: la loca soñadora.

Rosalía de Castro siempre se sintió perseguida por la "negra sombra". En primer lugar, escucha la versión musical de este hermosísimo poema suyo y después lee el texto traducido al castellano. Por último, deja un comentario con tu nombre dónde expliques qué piensas tú qué era para la poeta esa "negra sombra".


 

Cuando pienso que te has ido,
 negra sombra que me asombras,
 al pie de mi cabecera
 vuelves haciéndome mofa.
 Cuando creo que estás lejos
 en el mismo sol te asomas
 y eres la estrella que brilla
 y eres el viento que sopla.
 Si cantan, tú eres quien canta,
 si lloran, tú eres quien llora,
 y eres murmullo del río
 y eres la noche y la aurora.
 En todo estás y eres todo,
 por mí y en mí misma moras,
 y no me dejarás nunca,
 sombra que siempre me asombras.